This is the first time in my life I
write a blog. I have so much to share that a healthy dose of
self-censorship must be ensured, right now, as there are rules of
etiquette. There are people who will be offended. There are ideas
that those in power do not want me to express. There are social
issues that must be respected, especially by a first timer. It is
ironic how afraid I am to really speak my mind.
I am a Mathematician, a speaker of
Spanish, English, French, a writer, a painter, an administrator, an
actor. I am also many other obscure things that self-censorship,
again, prevents me from disclosing here today. I am too white, too
French for being Venezuelan, my culture is too North American for the
French, and of course I am a Hispanic in the USA. Perhaps that is why
I love Montréal so much, somehow I have always felt home the few
times I've been there! I am too much a product of globalization to
feel any longer exclusively as a citizen of a nation state whose
borders were imposed before we were all born.
When I was in college in the U.S., I
never understood how could I get a speeding ticket for driving at 56
miles per hour. I never understood why I had to invent a fake ID to
buy a beer. I also didn't understand why the college authorities
intervened the campus telephone systems so that I had to call my
family back to Venezuela thru some their chosen long distance service
instead of the cheaper, more reliable AT&T. Back in Venezuela,
complaints are of another nature: two years waiting for my passport
to be issued, having to ask permission to the government for my
yearly US$400 allowance for internet credit card purchases... and so
on.
This is the twenty-first century. I am
full of youth, health, hope and ideas. They are not quite organized
yet, but there are ninety-one years left to arrange that! This forum
is about freedom, so the next natural step will be to analyze how to
derail that self-censorship in an orderly way. Big Brother in
capitalist and socialist countries has made sure that this writer,
and most other writers, are not too sure on what to do with our
freedom. Let us find that out. In the mean time I can go back to the
essence of essay writing, Monsieur Montaigne. Les essais de
Montaigne. He wrote so freely about so many topics, with such a
concise style, that he is worth a second reading. In these times of
hyper-specialization, when one must refer to experts into every
single little field, I feel the need to consult a source universal
enough to put a broad world view back into perspective.
ESPAÑOL
Esta es la primera vez que escribo un
blog. Tengo tanto para compartir que debo asegurar una dosis
saludable de autocensura, ahora mismo, ya que existen reglas de
etiqueta. Hay gente que quedará ofendida. Existen ideas que aquellos
que están en el poder no quieren que yo exprese. Hay también
asuntos sociales que deben ser respetados, especialmente por ser éste
mi primer blog. Es irónico lo asustado que estoy de realmente
poderme expresar.
Soy matemático, me expreso en varios
idiomas, soy escritor, pintor y administrador. También oculto varios
asuntos oscuros que por autocensura, nuevamente, me niego a decir
aquí hoy. Soy demasiado blanco y francés para ser venezolano, mi
cultura es demasiado norteamericana para los franceses, y por
supuesto soy un hispano en los Estados Unidos. Quizás debido a ello
es que me gusta tanto Montreal. De algún modo siempre me he sentido
en casa las veces que he llegado hasta allá. Soy un producto neto de
la globalización y ya no me siento exclusivamente como el ciudadano
de una nación cuyas fronteras le fueron impuestas antes que cada uno
de nosotros naciera.
Cuando estaba en la universidad en los
Estados Unidos, nunca entendí como podía tener una multa por
conducir a un exceso de velocidad de 56 millas por hora. Nunca
entendí por qué tenía que falsificar una identificación para
comprar una cerveza. Tampoco entendí por qué las autoridades
colegiales intervinieron los sistemas telefónicos del campus para
que yo debiera llamar a mi familia en Venezuela a través de su
compañía contratista de telefonía de larga distancia, en lugar de
mi preferida y más barata AT&T. De regreso a casa, las quejas
eran de otra naturaleza: dos años esperando por mi pasaporte que
todavía no ha sido emitido, tener que pedir permiso al gobierno por
el cupo de control cambiario por US$400 para compras por internet, y
así sucesivamente.
Estamos en el siglo XXI. Estoy lleno de
juventud, salud, esperanza e ideas. Estas últimas aún no están tan
organizadas, pero todavía quedan noventa y un años para mejorar ese
aspecto. Este blog es sobre la libertad, por lo que el próximo paso
natural sería analizar cómo ir erradicando esa autocensura de una
manera ordenada. Los Gobiernos en regímenes capitalistas y
comunistas se han asegurado que este cronista, como muchos otros, no
estén muy seguros de qué hacer con nuestra libertad. Tratemos de
dilucidarlo. Mientras tanto volveré a la esencia de la escritura de
los ensayos, como nos enseñó en el siglo XVII el maestro Montaigne,
quien escribió tan libremente sobre tantos temas, con un estilo tan
conciso, que merece una segunda lectura. En estos tiempos en que
reina la superespecialización, cuando debemos referirnos a expertos
para el campo menos relevante, considero necesario consultar una
fuente lo suficientemente universal como para que conlleve una visión
mundial amplia de nuevo en perspectiva.
Rubén Rivero Capriles, 21 de octubre
de 2008
Rivero & Cooper, Inc.