gen_290.1.gif logo rlv  

el guarazo
Resistencia Libertaria
Resistencia Renacer
disolvamos la MUD
fracasos
resentimiento
dividamos al PSUV
fabuloso escrito
Miraflores y Nariño
MUD Estudiantil
indiferencia
represión brutal
sanciones
salida fase II
resistencia
estudiantes 2014
chucky
guarimbero
salida ya
protestas
todoconverge
Petare
Primero Justicia
CNE y REP
legalización
contrarrevolución
constituyente
sí volveremos
Barquisimeto
chavez
capriles wins
capriles gana
majunches
tupamaro
despertar
latinoamérica
jaua candidato
jaua candidate
misión conversión
soy minero
ideologìa
gay Capriles
aids
beyond English
gracias brasil
languages
animal rights
escualidos
Cerati
India & Brazil
securitization
Haiti
Yemen
Sowing Oil
2 weeks
Japan
Japón
online networks
Africa
Saskatchewan
Happy birthday Berlín!
all life hits
October 2009
externalisation
âge conceptuel
protestes aux É.-U.
FUSEAU HORAIRE
protests in u.s.
outsourcing concepts
conceptual age
TIME ZONES
HUSOS HORARIOS
Rubén Rivero C.
deficit fiscal ee.uu
fiscal deficit usa
forex differential
diferencial cambiario
shortages
escasez
cheapest gasoline
gasolina barata
feedback
sobre linkedin
Venezuelan trickster
pícaro venezolano
On Honduras
sobre Honduras
hillary in globovision
hillary en globovisión
hunger strike
cartas a Ledezma
letter to Maduro
carta a maduro
regional elections
elecciones regionales
letter to Obama
letter to Chávez
carta a Chávez
carta a Obama
Dr. Armand Hammer e-mail me




On the legacy of Dr. Hammer / Sobre el legado del Dr. Armand Hammer


Coctel-de-Jeroglificos.jpg

I have a strong personal reason to be indebted to Dr. Armand Hammer, as he made possible the creation of the United World College in Montezuma, New Mexico, where I had the privilege of completing high school aided by a very generous scholarship.

His legacy today is worth a serious review in these times of conflict between communism, socialism and capitalism. Dr. Armand Hammer went to Russia during the summer of 1921 planning to do relief work for the famine in the Urals. While seeing the hunger of those sick by the typhus epidemic, in contrast with the untapped natural resources and factories still standing in decent shape, he had the business idea of shipping one million dollars worth of grain from his hometown of New York, on the condition that the cargo ship should return with furs, caviar and other commodities. Lenin, then the most powerful man in the world, summoned Dr. Hammer through a telegraph conversation back to Moscow and offered him an asbestos concession. Lenin was at the time reversing four years of communism due to its obvious failures and was planning a retreat to state socialism, and invited Dr. Hammer to create wealth for the Russian people as a foreign concessionaire for a profit. Trotsky was also of invaluable help. In 1923 Lenin died and was replaced by Stalin, who eventually ousted Trotsky and quickly started creating the state of terror and inefficiency that became the USSR for much of the balance of the 20th century. Dr. Armand Hammer remained in Moscow until 1929 when it became obvious to him that his business opportunities were over.  During those final years he was able to build a pencil factory from scratch and was congratulated by many Soviet authorities for enabling the Russians to produce their pencils at a fraction of the cost of their previous imports.

After a short residence in Paris, he lived the rest of his very long life in New York and then in Los Angeles where he took over the virtually bankrupt Occidental Petroleum Corporation and transformed it into what it is today. He was able to complete tough dealings with rulers such as Ghadaffi, the Shah and Trujillo. It would be redundant for me to list here all his business achievements in a capitalist society he understood so well; what I wish to point out is that he became an extraordinary bridge between East and West in his later years. President Kennedy requested Dr. Hammer in 1961 to go back to Moscow to explore new avenues of understanding. Under the astonishment of the officials at the American Embassy, Dr. Hammer was received with honors first by Deputy Prime Minister Mikoyan and then by General Secretary Khrushchev. He was amazed that during his conversations with them, he repeated the same topics already discussed with Lenin: foreign trade, the virtues of capitalism, the shortcomings of bureaucracy, and the hope that capitalism and socialism would one day be blended with the best of both worlds. Dr. Hammer became the unofficial, reliable capitalist voice that could freely speak, understand and be understood by a succession of  Russian and Chinese leaders such as Brezhnev, Andropov, Chernenko, Gorbachev, and Deng Xiaoping. He was able to convey the Russian culture to American presidents such as Roosevelt, Johnson, Kennedy, Carter and Reagan. All of these politicians quickly came in and out of office. Only Dr. Hammer remained as a bastion of intercultural understanding between both worlds for so many decades.

Every time I must deal with bureaucracy, I make an effort to recall Dr. Hammer’s legacy and remind myself how he was able to function in any country. It is possible to do business in any political system, even though it is hard and details must be considered ad infinitum. His legacy of international understanding and free enterprise must be kept alive against all odds.

ESPAÑOL

Tengo razones personales poderosas para sentirme endeudado con la memoria del doctor Armand Hammer, quien hizo posible la creación del Colegio del Mundo Unido en Montezuma, Nuevo México, donde tuve el privilegio de concluir el Bachillerato Internacional gracias a una generosa beca de dicha institución.

Su legado hoy en día merece une seria revisión en estos tiempos de pugna entre el comunismo, el socialismo y el capitalismo. El Dr. Armand Hammer fue a Rusia durante el verano de 1921 con el objetivo de realizar trabajos para paliar el hambre en los Montes Urales. Al observar la hambruna de los enfermos por la epidemia de tifus, la contrastó con los recursos naturales sin explotar y las fábricas zaristas todavía en relativamente buen estado, y tuvo la idea empresarial de enviar un cargamento de granos valorado en un millón de dólares a través de sus oficinas en Nueva York, bajo condición de que el buque regresase con una cantidad equivalente de pieles, caviar y otros productos. Lenin, para entonces el hombre más poderoso del mundo, convocó al Dr. Hammer por medio de una conversación telegráfica para regresar a Moscú y le ofreció una concesión de asbestos. En ese período Lenin comenzaba el proceso de reversar cuatro años de comunismo debido a su obvio fracaso y replanteaba un retroceso hacia el socialismo de estado, por lo que invitó al Dr. Hammer a crear riquezas para el pueblo ruso con un margen de ganancia. La ayuda de Trotsky también fue invalorable. En 1923 Lenin falleció y fue reemplazado por Stalin, quien eventualmente exilió a Trotsky y rápidamente comenzó a crear el estado de terror e ineficiencia que caracterizó a la URSS por buena parte del resto del siglo XX. El Dr. Armand Hammer permaneció en Moscú hasta 1929 hasta percibir que evidentemente sus oportunidades de negocio habían caducado. Durante esos años finales él logró instalar una fábrica de lápices desde cero y fue felicitado por variadas autoridades soviéticas, ya que permitió a los rusos producir sus lápices a una fracción del costo de sus importaciones previas.

Luego de una breve residencia en París, vivió el resto de su larga vida en Nueva York y por último en Los Ángeles, donde tomó el control de la prácticamente quebrada Corporación Petrolera Occidental y la transformó en la próspera multinacional que es hoy en día, teniendo para ello que lidiar con personajes tales como Ghadaffi, el Shah y Trujillo. Sería redundante enumerar aquí sus éxitos empresariales en esa sociedad capitalista que comprendió tan bien; sin embargo cabe destacar que asumió el rol de ser un puente extraordinario entre Oriente y Occidente en sus años postreros. El Presidente Kennedy pidió al Dr. Hammer en 1961 regresar a Moscú para explorar nuevos caminos de entendimiento. Con el asombro de los diplomáticos acreditados en la Embajada Americana, el Dr. Hammer fue recibido con honores primero por el Primer Ministro Encargado Mikoyan y luego por el Secretario General Khrushchev. Él se sorprendió al percatarse durante sus conversaciones con ellos que volvieron a colación los asuntos discutidos con Lenin tales como: comercio exterior, las virtudes del capitalismo, las deficiencias de la burocracia, y el anhelo que algún día el capitalismo y el socialismo se conjugasen con lo mejor de ambos mundos. El Dr. Hammer resultó ser la voz confiable y extraoficial que pudo libremente hablar, comprender y ser comprendida por una sucesión de líderes rusos y chinos tales como Brezhnev, Andropov, Chernenko, Gorbachev y Deng Xiaoping. Él fue capaz de traducir la cultura rusa para los presidentes americanos, principalmente Roosevelt, Johnson, Kennedy, Carter y Reagan. Todos estos políticos rápidamente entraron y salieron del cargo. Únicamente el Dr. Armand Hammer se mantuvo como un bastión de entendimiento intercultural entre ambos mundos por tantas décadas.

Cada vez que me toca soportar la burocracia, hago un esfuerzo por retomar el legado del Dr. Hammer y me acuerdo de cómo él pudo funcionar en cualquier país. Sí es posible hacer negocios en cualquier sistema político, aún cuando la tarea es ardua y los detalles deben ser considerados ad infinitum. Su legado de entendimiento internacional debe mantenerse vivo en contra de todos los pronósticos.

Rubén Rivero Capriles, 22 de octubre de 2008

Rivero & Cooper, Inc.